No se si conoces ese dicho que por el sur decimos:

"Más hace el que quiere que en verdad el que puede"

Por mi tierra se suele decir mucho, cuando una persona, en verdad, ni tiene interés, ni ganas, ni nada que se le parezca, con respecto a un trabajo, a los amigos, a la familia y en definitiva, a la vida.

Y te preguntarás: ¿A que viene esto ahora?. Pues muy sencillo de explicar.

Hace un tiempo, exactamente, más o menos por estas fechas en que nos encontramos, una persona, que creí fielmente en su amistad, me dijo que vendría a visitarme, a conocerme. Tan sólo nos habíamos visto por la Web Cam del messenger y escuchado a través de la radio y por teléfono.

Después de una excusa, otra y otras más, dicha persona, no vino a conocerme ( cosa de la que ahora me alegro, la verdad) y aquellas ilusiones y proyectos que tuve en mente, se derrumbaron como ese castillo de arena que haces en la orilla de una playa y cuando viene una ola, se lo lleva consigo.

Pasé unos días francamente muy mal, pero todos los seres humanos nos reponemos a los revés que la vida nos va poniendo a su paso (y que me lo pregunten a mi si es cierto eso o no).

Esa amistad terminó y con ella un tiempo en mi vida, en mi existencia, aunque aún conservo ( o al menos quiero creerlo) algunos amigos de esa época que no está lejana.

Ahora tengo nuevos amigos, desde hace unos meses tan solo, unos 3 meses largos y lo que jamás me pude imaginar, es que una persona de esas nuevas amistades, tuviera pensamiento de conocerme y más aún, sin sabernos aún quienes somos, por el poco tiempo transcurrido desde que nos conocimos en el chat.

Una noche, no hace muchos días me dijo: ¡Me voy de viaje! ,  a los que yo le respondí: ¡Que bien, me alegro mucho por ti, espero que disfrutes y te lo pases muy bien!

Esa persona sin pensárselo me contestó: Sí... Voy a conocerte y a darte ese abrazo que he querido darte desde los primeros dias en que te conocí!

Yo le dije, reticiente de todo ( por lo ocurrido anteriormente), no te creo, la verdad, ¿quien va a querer conocerme a mi?. Esta persona me dijo: ¿Como? ¿Quien? ¿Porqué? y yo le contesté: ¿Como vas a querer conocerme tu a mi? ¿Porqué querrías viajar tantos kilómetros solo para conocerme y como tú dices... para darme un abrazo?

Esa persona me contestó: Quiero conocerte porque tú me has dado algo que no tenía, amistad, comprensión, diálogo, cariño y tu mano tendida siempre, los kilómetros son lo de menos, hay aviones, trenes, autocares, taxis para llegar hacia ti, pero si tu no lo deseas, te entiendo, aunque no lo comprendo, pero si es tu deseo, no iré a conocerte.

Se me cayeron unas lágrimas de los ojos, esos mismos que creía ya secos y pensé para mis adentros:

¿Porqué? Si ya hubo otra persona que también me dijo lo mismo pero no me conocío... Esto no es cierto ni verdadero...

Le dije a esta persona, si lo deseas de verdad, si quieres, puedes venir a conocerme, pero yo no se si tendré el suficiente tiempo como para poder estar contigo y atenderte como debería de hacer, me puedes pillar trabajando.

A lo que me contestó: Tú por eso tranquila, me conformo con verte una sola vez y poderte dar ese abrazo que tanto deseo darte, verte aunque sea media hora, en tu trabajo, donde sea, pero verte!

Mi contestación fue: Vale, solo eso le dije.

Tres noches después me dijo: ¡Ey! Tengo los billetes de avión, llego a Sevilla el día 19 de Agosto y de allí a Huelva, pillo autocar y llego a tu ciudad a las 10.30 de la noche. Se que no nos veremos ya a esa hora, pero te llamaré desde la habitación del hotel para decirte que he llegado y te quiero ver a las 8 de la mañana en la puerta del hotel para ir a desayunar y pasar toda la mañana juntas. Por el medidodia se que tienes que trabajar, pero no importa, voy a tu trabajo, te acompaño, si quieres te ayudo y charlamos. Despues me voy al hotel, me preparo, tú también y nos vamos a cenar, luego lo que surja. A la mañana siguiente, nos volvemos a encontrar para desayunar y al mediodia, sobre las 2, cogeré un autocar rumbo a Sevilla y de allí al aeropuerto y para casa, no sin antes haber pensado: ¡Que bien he estado, como me lo he pasado, he disfrutado como una niña pequeña con el mejor de los regalos!

Se me volvieron a saltar las lágrimas... y le dije: Pero cielo... Eso te va a costar mucho y quizás no puedas con ese gasto, mira, yo no conduzco y no tengo vehículo para movernos, tendremos que ir en taxi a todas partes...

a lo que me dice: Shhhhhhhhh... Shhhhhhhh ....  Te digo un secretillo: Me ha salido todo muy barato! Además, yo si conduzco y en el hotel hay coches de alquiler, que ya me he enterado.

¡Dios, como podía ser eso cierto! Me dije, pero no quiero ilusionarme, me ocurrirá igual que con la otra persona, que al final, adiós castillo de arena...

Al día siquiente me dijo que averiguara los horarios de los autocares Sevilla Huelva y Huelva Sevilla y me confirmó el número de habitación, que si quería podía llamar al hotel para saber si era cierto o no y me dio su nombre completo. Ya no tuve dudas, venía a verme, a conocerme...

Y algo dentro de mi mente me dijo,

"Más hace el que quiere que en verdad el que puede"

Esta vez, no hubo excusas algunas en que basarse, tanto creíbles como no creíbles y casualidades de la vida, esta persona, también se llama Isabel... y vuela por amistad, desde Palma de Mallorca.

 Y otra persona vino inmediatamente a mi mente y vi que eso es cierto al cien por cien.

¿Como no creer en la amistad? ¿Cómo no creer en algunas personas?

Todo es cuestión de interés, de ganas y de amistad, ¿No crees?